Laboral

Retos para las empresas en 2022

Como en todos los inicios de año las empresas enfrentan grandes retos en circunstancias más o menos predecibles, lo que no parece ser el caso en este 2022. Estamos frente a un año atípico en el cual confluyen una serie de fenómenos económicos, políticos y sociales que no se daban de manera simultánea en muchos años. Veamos. Sin lugar a dudas, el primer reto es la nueva modalidad de la pandemia. El mundo le ha ido perdiendo el miedo a la pandemia y gracias a la vacunación el impacto de esta en términos de fallecimientos es menor y todo parecería volver a esa “nueva normalidad”. Pero no es así; en esta nueva etapa del covid no son las cuarentenas obligatorias impuestas por el estado lo que preocupa, sino las individuales de las personas que deben recluirse por haber contraído. Apenas a mediados de enero el ausentismo por incapacidades ya está golpeando fuertemente a varias industrias y lo peor está por venir. A esto se suma el costo de estas incapacidades y la capacidad de verificación del contagio por limitación en la capacidad de suministrar pruebas. Sortear esta situación constituye un primer gran reto. Un segundo reto es la creciente inflación. Las empresas que en otras épocas convivían con este fenómeno ya no son duchas en enfrentarse con éxito a esta situación. Los gerentes deben resolver preguntas complejas, como si deben mantener inventarios altos con los costos que ello implica, o si atenerse al aumento en el costo de sus insumos de manera periódica. Deben igualmente resolver cómo y con qué riesgos de mercado transfieren a los consumidores los mayores costos de la inflación y deben proyectar sus utilidades teniendo en cuente la creciente pérdida del poder de la moneda. Al lado de este fenómeno está la fuerte devaluación que ha sufrido el peso frente al dólar que, según expertos, oscilara alrededor de $4.000. En Colombia, casi todos los sectores utilizan insumos importados, desde la industria automotriz hasta la agricultura y la ganadería y la nueva tasa de cambio ya está golpeando sus negocios. Inflación más devaluación es también un reto grande para empresas exportadoras, que lo que pueden ganar con el mayor precio de la divisa lo pierden con el aumento de los costos. Asociado a lo anterior, un tercer reto es el persistente suceso de las disrupciones en las cadenas de suministro, entre otras por escasez de containers, que ha elevado los costos de los fletes de manera vertiginosa. Mientras persistan las tensiones políticas entre China y los Estados Unidos, se van a ver afectados los flujos de comercio exterior con demoras y cuellos de botella que impactan al sector productivo. Este 2022 es año de elección presidencial y por tanto de incertidumbre. El país no tiene claro qué va a pasar el próximo año ni cuál será el modelo económico que va a operar en el país. En estas circunstancias los empresarios difieren sus inversiones en espera de mayor certidumbre y abocan los retos ya expuestos sin arriesgar nuevos recursos, lo que necesariamente afectará la productividad. La sombra de un modelo “a la Venezuela” y la dispersión de candidatos y candidaticos causa pánico en los mercados, como sucedió en Chile y en Perú. En este año se van a necesitar gerentes con mucha imaginación y capaces de innovar en un terreno hasta ahora desconocido de pandemia, inflación, devaluación, disrupción de cadenas de suministro e incertidumbre política.

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